Skip to main content Scroll Top

Copiloto de Flydubai había sido inhabilitado para volar en Omán por presuntas posturas extremistas

El copiloto de Flydubai acusado de atacar al capitán durante un vuelo con destino a Tel Aviv había sido inhabilitado previamente para volar en Omán debido a preocupaciones relacionadas con la adopción de posturas extremistas. Posteriormente fue contratado por la aerolínea con sede en Emiratos Árabes Unidos.

El incidente ocurrió el miércoles 30 de septiembre de 2026 a bordo de un Boeing 737 que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv, con 182 personas a bordo. La aeronave realizó un aterrizaje de emergencia en Tabuk, Arabia Saudita, después de que pasajeros y miembros de la tripulación intervinieran para recuperar el control del avión.

La información sobre la inhabilitación en Omán se conoce mientras continúa la investigación sobre el ataque en la cabina. Hasta el momento, no se ha establecido públicamente si el copiloto actuó por cuenta propia o si existió una organización detrás del hecho.

De acuerdo con los reportes sobre el vuelo, el copiloto hirió al capitán y el avión descendió bruscamente durante la confrontación. El capitán logró abrir la puerta de la cabina, lo que permitió que varios pasajeros entraran y sometieran al agresor.

Entre los pasajeros había dos pilotos fuera de servicio, quienes ayudaron a la tripulación a estabilizar la aeronave y efectuar el aterrizaje en Tabuk. El capitán Smit Machchhar resultó herido y fue trasladado para recibir atención médica.

El vuelo transportaba principalmente pasajeros israelíes. Tras el aterrizaje de emergencia, los viajeros fueron trasladados a Israel en un vuelo de repatriación, mientras las autoridades de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Israel colaboraban en las pesquisas.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el copiloto había pasado por un proceso de radicalización, aunque esa declaración no estuvo acompañada públicamente de pruebas. También se han señalado posibles vínculos con Irán, pero las autoridades indicaron que no existían evidencias concluyentes sobre esa conexión.

El caso abrió nuevas preguntas sobre los filtros de contratación, los controles de seguridad y el intercambio de información entre las autoridades aeronáuticas. La investigación deberá determinar qué información estaba disponible sobre el copiloto cuando fue contratado y cuáles fueron las circunstancias exactas del ataque.