En un periodo de aproximadamente año y medio se documentaron 903 incidentes en los que objetos cayeron a las vías del Sistema de Transporte Colectivo Metro, lo que obligó a detener la marcha de los convoyes para retirar los elementos y realizar inspecciones de seguridad.
Esas maniobras implicaron cortes de energía y sumaron 1,440 minutos de retrasos acumulados en la operación del Metro durante ese lapso, una cifra que el propio organismo equiparó al tiempo de un día completo de servicio.
Los teléfonos celulares figuran como los objetos que con mayor frecuencia terminan en la zona férrea; también se han reportado paraguas, bastones, muletas y otros artículos metálicos. La Línea 3, que va de Indios Verdes a Universidad, concentra la mayoría de los casos.
El Metro advierte que la presencia de objetos metálicos en las vías puede provocar cortocircuitos y daños a la infraestructura y a los trenes. Por ello, pide a los pasajeros extremar precauciones y evitar acciones que puedan poner en riesgo la operación y la seguridad del servicio.


